15.7.06

.alguna vez, las mandarinas.

.pedro escribió desde berna.
.desde acá, poco cuento por remitir.
.en su lugar, los enunciados que salen a colación como mera tarea de pronunciar:
.tv on the radio continúa en las bocinas con una insistencia antes poco vivida; lo mencioné a medias en un artículo desperdigado, hay en ellos una especie de atmósfera expansiva, hay también, si lo digo con imágenes no claras, un cobijo bajo la lluvia, una caricia con las garras expuestas y toda la contradicción que se cuela a medio desayuno.
.aún no atino en registrar las imágenes que allá fuera caen como si se desquebrajara el mundo imaginario de Platón.
.sí, aún persiste el ciclo de los rostros y las palabras.
.y por supuesto, está vigente la incapacidad para desatender la mediocridad constante.
.este tiempo que nos tocó vivir.
.dejo pocas palabras, pues.

2 comentarios:

Lilián dijo...

...si el ciclo no concluye no es ciclo, es un nocivo vértigo perene.
¿No te gusta que lleguen nuevos personajes a la película?

Pop Dylan dijo...

...y siempre va a pasar!